Detección de sordera y tratamiento

Para lograr el éxito en esta operación se requiere un diagnóstico precoz mediante estudios auditivos especializados, durante los primeros seis meses de vida; si al repetir los estudios la sordera persiste y no hay avance en el desarrollo del lenguaje oral a pesar del uso de auxiliares auditivos eléctricos y terapia de lenguaje, es necesario indicar el implante coclear.Cuando se ha identificado a un paciente con sordera, niño o adulto, la primera sugerencia es dotarlo de un aparato auditivo que le permita amplificar el sonido y entonces oír. Esto que suena muy lógico no lo es tanto, ya que en las sorderas que afectan al nervio auditivo (sorderas neurosensoriales) el hecho de amplificar el sonido provoca que el paciente escuche menos, que no entienda las palabras y que termine por no utilizar su auxiliar auditivo eléctrico. 

Por eso es muy importante identificar con estudios especializados tanto audiológicos como de imagen, a los pacientes que presentan sorderas de tipo neurosensorial, profundas y bilaterales, que requieren de otra opción para poder oír y desarrollar el lenguaje oral. 

Existen estudios bien definidos y sustentados clínicamente para estudiar a los pacientes con sordera desde su nacimiento, no sólo a los que pudieran tener algún riesgo de padecer de sordera, sino a todo recién nacido, realizando entonces un estudio de tipo rastreo, o sea, aplicado a todos los recién nacidos buscando alguna alteración en la audición; este estudio es el llamado TAMIZ AUDITIVO, mediante el cual se estudian las EMISIONES OTOACÚSTICAS, que pueden detectarse desde él, analizando cada oído por separado, obteniendo un resultado de PASA- REFERIR, esto quiere decir, si el resultado de la prueba fue normal se reporta PASA; si por el contrario, el paciente debe ser canalizado a un especialista para seguir analizando la audición se reporta como REFERIR. 

El médico especialista a quien debe ser referido este paciente es el OTORRINOLARINGÓLOGO, quien tiene una preparación médica y quirúrgica en el área de la audición y quien efectuará primero el interrogatorio y detección de problemas que pudieran poner en riesgo la audición del paciente; enseguida realizará la exploración de oídos, nariz y garganta buscando alguna alteración anatómica que pudiera estar trastornando la audición y finalmente indicará los estudios necesarios para continuar investigando alguna alteración en la audición desde la parte más lejana de la audición que es el caracol (cóclea del oído interno), recorriendo el nervio auditivo hasta el cerebro en el área auditiva mediante estudios llamados potenciales auditivos de estado estable, potenciales auditivos de tallo cerebral y dependiendo de la edad del paciente, una audiometría completa con valoración de lenguaje adquirido para la edad del paciente, así como un estudio de imagen del oído mediante una tomografía computada de oídos o en caso necesario una resonancia magnética de oídos. 

Todos estos estudios le permitirán al Otorrinolaringólogo definir si el paciente es candidato al uso de auxiliares auditivos externos (audífonos) y terapia de lenguaje, ya sea en forma temporal o en forma definitiva; o a considerar al paciente como CANDIDATO A IMPLANTE COCLEAR, dada la magnitud de la sordera, que en este caso será profunda y sin posibilidad de rehabilitación únicamente con auxiliares auditivos externos.