Existen 3 sordos profundos por cada 1000 nacidos vivos, que requerirán de auxiliares auditivos muy potentes y/o de Implante Coclear para poder oír.


Hoy en día está aceptado que la edad más temprana para poder colocar este tipo de implantes es de los 18 a los 24 meses de edad, dado que aún existe una gran plasticidad del cerebro humano (capacidad adaptativa del sistema nervioso para minimizar los efectos de las lesiones, a través de modificar su propia organización estructural y funcional), antes de que la corteza auditiva cerebral comience a atrofiarse. 

En estos casos estamos hablando entonces de niños pre-linguales (que no han desarrollado lenguaje hablado) con sordera congénita profunda bilateral. Tomando en cuenta que el diagnóstico de estos pacientes es habitualmente tardío, se requerirá que el niño tenga auxiliares auditivos eléctricos y terapia de lenguaje con logopeda durante un lapso no menor de 6 meses previos a la cirugía. La edad máxima ideal para implantar a un paciente en estas condiciones será de 5 años. 

La otra situación será para pacientes post-linguales (que ya habían desarrollado lenguaje hablado) tanto niños como adultos, con sordera sensorial profunda bilateral en quienes los auxiliares auditivos eléctricos no les proporcionan ganancia auditiva útil con fines conversacionales, pero que tengan una buena lectura labio facial y no más de 5 años de sordera total, en estos casos la edad máxima para ser candidato será de 70 años, siempre y cuando no exista un riesgo quirúrgico elevado o enfermedades crónicas invalidantes. 

Es conveniente aplicar previamente la vacuna de estreptococo pneumoniae y la de haemophilus influenza a los pacientes que van a ser implantados, para evitar algún cuadro de tipo gripal o de infección meníngea. 

La operación, a pesar de tratarse de un problema bilateral, se realizará únicamente en uno de los oídos, el más sordo; y en algunos casos si el paciente conserva audición en las frecuencias graves se elegirá un implante coclear llamado híbrido para lograr una audición electro-acústica, esto es, audición a través de su auxiliar auditivo eléctrico para las frecuencias graves y estimulación eléctrica a través del implante coclear. En estos casos se habla entonces de un "implante hibrido".

Selección de casos